Annukka15

“El escritor como psicólogo”, por Juan José Lara

Presentación y comentario al texto filosófico.

Juan José Lara

Como es bien sabido, Platón rechazaba que el arte tuviera valor cognoscitivo alguno. Aristóteles disiente. Aristóteles ofrece una afirmación que ha desconcertado a sus lectores que “también está claro que la tarea del poeta no es decir lo que ha sucedido sino qué tipos de cosas pueden suceder”. A continuación, el estagirita añade esta reflexión:

La diferencia reside en que uno relata lo que ha sucedido, y el otro lo que podría haber acontecido. De aquí que la poesía sea más filosófica y de mayor dignidad que la historia, puesto que sus afirmaciones son más bien del tipo de las universales, mientras que las de la historia son particulares. Por proposiciones universales hay que entender la clase de afirmaciones y actos que cierto tipo de personas dirán o harán en una situación dada, y tal es el fin de la poesía, aunque ésta fija nombres propios a los caracteres. Los hechos particulares son, digamos, lo que Alcibíades hizo o lo que le aconteció.

Poética, Cap. 9, 1451b 6.

Dejando a un lado la limitada concepción de la Historia que aparece en el texto, es interesante hacer notar que el argumento de Aristóteles es que el poeta debe mostrar cómo las acciones son efecto de los motivos y los motivos se hallan, a su vez, causados por las circunstancias. Esto es algo que sólo se puede hacer en términos de universales o de leyes psicológicas (esto es, que un hombre así en una circunstancia así actuaría, probable o necesariamente, así). Aristóteles, pues, no afirma que la poesía sea muy filosófica, sino que requiere conocimiento psicológico (al contrario que la Historia).